¿Qué es un Eccema Crónico?
Características específicas de la lesión1
El eccema crónico se caracteriza por la alteración de la barrera epidérmica con la presencia de placas liquenificadas y pápulas excoriadas1. En muchas ocasiones se observa la presencia de fisuras dolorosas, si las lesiones se localizan en la zona palmoplantar.
Suele denominarse eccema crónico cuando persiste más de 6 meses.
Histológicamente, se observa la presencia de espongiosis (edema intercelular) y vesículas intraepidérmicas, junto con un infiltrado inflamatorio linfocitario.
Suele manifestarse más con sintomatología de ardor o dolor que de prurito.
El eccema puede presentarse en el contexto de diferentes enfermedades, como el eccema numular, la dermatitis atópica, el eccema seborreico o el eccema de manos.
También puede acompañar a otras entidades, como el síndrome de Wiskott-Aldrich o la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana2.
El eccema crónico requiere para su correcto diagnóstico etiológico la realización de pruebas de provocación cutánea (epicutáneas o del parche, o bien prick test) para identificar los factores ambientales desencadenantes.
15.1. Eccema crónico en dorso de manos en trabajador en contacto con cemento con dicromato potásico.
15.2. Signo de la «pelota de pimpón» en el eccema crónico irritativo.
Índice de Fotografías del Atlas de la Urticaria
Origen de las fotografías de este Atlas:
1.1 a 1.3: Jáuregui Presa I1; 1.4: Serra-Baldrich E2; 2.1.1 a 2.1.4: Jáuregui Presa I; 2.2.1 y 2.2.2: Lobato Izaguirre A3; 2.2.3 y 2.2.4: Jáuregui Presa I; 2.3.1: Ferrer Puga M4; 2.3.2 a 2.3.4: Giménez-Arnau AM5; 2.4.1: Serra-Bladrich E; 2.4.2 a 2.4.4: ©Diepgen TL, Yihune G, et al. Dermatology Online Atlas (www.dermis.net). Reprinted with permission; 2.5.1 a 2.5.4: Giménez-Arnau AM; 2.6.1 a 2.6.3: Jáuregui Presa I; 2.6.4: Ferrer Puga M; 2.7.1 a 2.7.3: Giménez-Arnau AM; 2.7.4: Ferrer Puga M; 2.8.1 a 2.8.4: Giménez-Arnau AM; 3.1 a 3.3: Jáuregui Presa I;
3.4 y 3.5: Ferrer Puga M; 4.1 a 4.4: España Alonso A6 y Rodríguez Garijo N6; 5.1 a 5.4: España Alonso A y Querol Cisneros E6; 6.1 a 6.4: España Alonso A y Rodríguez Garijo N; 7.1. a 7.4: España Alonso A y Querol Cisneros E; 8.1 a 8.4: Lobato Izaguirre A; 8.1.1 a 8.1.4: Giménez-Arnau AM; 9.1 a 9.4: Jáuregui Presa I; 10.1 a 10.4: Giménez-Arnau AM; 10.1.1 a 10.1.3: Giménez-Arnau AM; 10.1.4: Serra-Baldrich E; 11.1 y 11.2: Serra-Baldrich E;
11.3 y 11.4: Giménez-Arnau AM; 12.1 a 12.4: Giménez-Arnau AM; 13.1 a 13.3: Giménez-Arnau AM; 13.4: Serra-Baldrich E; 14.1 a 14.4: Giménez-Arnau AM; 15.1, 15.3 y 15.4: Giménez-Arnau AM; 15.2: Serra-Baldrich E; 16.1 y 16.2: Serra-Baldrich E; 16.3 y 16.4: Giménez-Arnau AM; 17.1 a 17.3: Giménez-Arnau AM; 17.4: Serra-Baldrich E; 18.1 a 18.4: García Díez I5; 19.1 a 19.4: España Alonso A y Rodríguez Garijo N; 20.1.1 a 20.1.4: Caballero Molina MT7; 20.2.1 y 20.2.2: Caballero Molina MT; 20.3.1 a 20.3.3: Caballero Molina MT; 20.4.1 a 20.4.3: Caballero Molina MT; 20.5.1 a 20.5.3: Caballero Molina MT; 20.6.1 a 20.6.3: Caballero Molina MT; 20.7.1 a 20.7.4: Guilarte Clavero M8; 20.8.1 a 20.8.3: Ferrer Puga M; 20.8.4: Giménez-Arnau AM.
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Referencias
- Sohn A, Frankel A, Patel RV, Goldenberg G. Eczema. Mt Sinai J Med. 2011; 78: 730-739.
- Chang C, Keen CL, Gershwin ME. Treatment of eczema. Clin Rev Allerg Immunol. 2007; 33: 204-225.