Síntomas de alarma
La alarma de una reacción cutánea adversa por fármacos deviene de la afectación sistémica y de la propiedad de algunos fármacos de inducir un despegamiento epidérmico generalizado y la afectación de las mucosas. A los pocos días de la toma del fármaco aparece dicho exantema, que es rápidamente progresivo y se puede acompañar de fiebre, prurito y malestar general. Tras el episodio suele aparecer una descamación que, en ocasiones, puede conducir a una alteración importante de la barrera cutánea3.
El signo de alarma sistémico es la alteración analítica, especialmente la presencia de eosinofilia, con o sin alteración de las pruebas hepáticas, que nos hará sospechar un síndrome de Dress. Por este motivo, ante una sospecha de toxicodermia, deberá realizarse un hemograma y una bioquímica completa4.
Claves para el diagnóstico diferencial
- Relación causa-efecto con la administración de un fármaco.
- Mejoría al retirar el medicamento implicado.